— La agrupación madrileña de Asaja mantuvo un productivo encuentro con la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, donde le instaron a mantener los presupuestos de la Política Agraria Común y le manifestaron las inquietudes del colectivo por los daños ocasionados por la fauna salvaje, la necesidad de reformular la ‘Marca M’ y la idoneidad de facilitar la venta directa de las explotaciones en aras de una mayor proximidad entre productores y consumidores.

9 de febrero de 2020.

La agrupación madrileña de la Asociación Agraria de Jóvenes Agricultores y Ganaderos se muestra muy satisfecha por la buena acogida recibida por parte del Gobierno regional después de la reunión que mantuvieron el pasado viernes Francisco José García y Pedro Barato, presidentes de Asaja Madrid y Asaja Nacional, respectivamente, con Isabel Díaz Ayuso, presidenta de la Comunidad de Madrid. En este encuentro, fijado con antelación a la celebración de una concentración ante el Ministerio de Agricultura la semana pasada, se abordaron las principales reivindicaciones que viene formulando Asaja Madrid en los últimos tiempos.

Francisco José García, presidente de Asaja Madrid, destacó durante la cita el problema de la fauna silvestre, una contrariedad que se focaliza en el lobo, en el caso de la Sierra y especialmente en la Sierra Norte, y en el conejo, fundamentalmente en el sureste madrileño. García expuso con detalle las inquietudes transmitidas por muchos de los afectados y abogó por la búsqueda de un equilibro entre los intereses agrícolas y ganaderos y el respeto y la conservación del medio ambiente.

García también hizo hincapié en la necesidad de implementar algunos cambios en la actual Ley del Suelo de la Comunidad de Madrid, que se remonta a 2001, que permitan agilizar sustancialmente varios trámites que se antojan desorbitados para los intereses de los agricultores y ganadores de la región, en tanto que encara algunos proyectos en sus explotaciones en el campo de las recalificaciones urbanísticas por la necesaria tramitación de licencias de calificación urbanísticas. En este sentido el presidente de Asaja Madrid señaló que para construir un invernadero o una nave haya que abordar permisos que pueden prolongarse durante tres o cuatro años. Un ejemplo que avala la necesidad de esa reforma.

Asaja Madrid también aprovechó el encuentro para pedir una reformulación del proyecto “Marca M”, dado que actualmente pueden hacer gala de este distintivo tanto un productor como un distribuidor. “Lo que queremos”, explica García, “es que la Marca M esté más estrechamente vinculada a los productores de la Región. Un distribuidor, aunque tenga su sede en Madrid, puede aprovecharse actualmente de esta denominación pero los productos no tienen por qué necesariamente haberse cosechado o criado en la Comunidad. Desde nuestro punto de vista es un pequeño sinsentido, ya que ‘Marca M’ pretende poner en valor los mismos y al mismo tiempo garantizar unos estándares de producción y control”.

El encuentro entre la sectorial y el gobierno autonómico también sirvió para poner sobre la mesa la necesidad de facilitar la venta directa de las explotaciones, especialmente agrícolas, y la posibilidad de crear puntos de proximidad entre el agricultor y el consumidor final. Una idea que permitiría satisfacer las demandas económicas de las partes sin el incremento aportado por la intermediación, tan criticado por los colectivos agrícolas y ganaderos en los últimos años y desde muchos puntos de vista uno de los grandes males que afectan al sector.

Desde Asaja Madrid se volvió a insistir en la necesidad de renovar un acuerdo con Agroseguro sobre la base de que la subvención se comience a aplicar en el mismo momento de la contratación del seguro. Y, en una línea de trabajo no muy afrontada hasta la fecha, la agrupación madrileña de Asaja también abogó por recuperar la vertiente más agrícola y ganadera de la capital de España con la puesta en marcha o creación de actos, encuentros o ferias que pivoten en torno a la realidad agrícola y ganadera. “La idea es reverdecer toda una actividad que también ha sido parte del día a día de la población de la capital durante siglos. Con estas iniciativas se reivindicaría el pasado agrícola y ganadero de Madrid, pero también desde la capital de España se impulsaría y se le daría visibilidad a un sector que genera riqueza, fija población, ocupa muchas hectáreas a nivel nacional y emplea a miles de personas”, reflexiona García.  Una iniciativa que, paralelamente, tendría su influencia en otros de los puntos analizados en el encuentro: impulsar iniciativas que estimulen el relevo generacional en el agro de la región.

Previamente, desde un prisma de política más nacional, el presidente de Asaja, Pedro Barato, abordó con Díaz Ayuso todas las inquietudes del colectivo que representan. La oscilación de precios entre el origen y el destino, la cadena alimentaria, las negociaciones de la Política Agraria Común o cuestiones relacionadas con la nueva realidad del Brexit o el retorno de aranceles. Francisco José García, en relación al presupuesto de la Política Agraria Común, se mostró partidario de, como mínimo, mantener la partida económica actual.

“Hemos percibido que el gobierno regional tiene intención de trabajar y de alcanzar soluciones para todas las inquietudes de la gente del campo”, concluye Francisco José García. “Nos marchamos de la reunión con la tranquilidad de que nos ha tomado en cuenta, pero también con la garantía de que la administración no se va a quedar de brazos cruzados”. Este próximo viernes está previsto que la Comunidad de Madrid apruebe una batería de medidas agrarias.