— El presidente de Asaja Madrid, Francisco José García, lamenta que el titular de la cartera de Consumo del Gobierno de España, Alberto Garzón, demonice a todo un sector con datos que no se corresponden con la realidad del sector ganadero en el suelo regional.

Francisco José García, presidente de Asaja Madrid, ha lamentado profundamente el reciente vídeo de Alberto Garzón, ministro de Consumo de España, en el que insta a la población española a consumir menos carne por motivos de salud argumentando, entre otras razones, que el sector ganadero es uno de los grandes culpables de las emisiones de CO2 o que la producción de un kilo de carne de vacuno necesita de una gran cantidad de agua. Para García, el mensaje de Garzón está completamente alejado de lo que es la realidad del sector en la Comunidad de Madrid, distorsionando y descontexualizando la misma.

“No es de recibo que un ministro de Consumo, sea del partido que sea, haga un llamamiento de esta magnitud. Alberto Garzón realmente no está invitando a consumir menos carne, está demonizando a todo un sector, echándole sobre sus espaldas una culpabilidad que en absoluto le corresponde, y mucho menos de una forma exclusiva. La realidad que dibuja el ministro en su vídeo no es en absoluto la realidad del sector en España, por supuesto tampoco en la Comunidad de Madrid, y por eso queremos invitarle a que visite cuantas explotaciones ganaderas desee en el suelo regional para conocer de primera mano cómo se desarrolla la crianza y en qué contexto. Queremos que pueda hablar con los productores cara a cara, sin filtros, que escuche también su punto de vista”, señala.

“¿Cuál es el mensaje exacto del vídeo? ¿Que el consumo de carne en exceso es malo para la salud? ¿Qué las macrogranjas son un problema? ¿Qué las emisiones de C02 son tremendas e insostenibles? Son muchas ideas apretujadas, bien cocinadas, pero con una falsa apariencia de irrefutabilidad. ¿Las imágenes que aparecen en el vídeo de dónde son? No hay un solo ganadero o agricultor que quiera lo peor para nuestro entorno. Todo lo contrario, como es evidente. Nadie cuida más el entorno, nadie lo comprende mejor, que el que trabaja en él a diario. Nadie valora más el agua que un agricultor o un ganadero”, reflexiona García.

Y añade: “Los primeros que abogan por un consumo responsable y por una dieta sana son los propios productores y ganaderos, a los que Garzón dibuja poco menos como si fueran seres carnívoros sin escrúpulos que no han visto una verdura o una pieza de fruta en su vida. Por no hablar de la cuestión de las macrogranjas, algo que tal y como las presenta no tienen cabida en nuestro país de acuerdo con la legislación vigente. ¿Cien vacas en una explotación ganadera en la sierra son el gran peligro para la humanidad? Hay que ser un poco más serios”.

Para el máximo dirigente de Asaja en la Comunidad de Madrid lanzar un mensaje sobre salud desde una institución vinculada al consumo genera un ruido innecesario sobre un punto de partida para el que existe un rotundo consenso entre todos los actores. “Todas las asociaciones que velan por los intereses de la agricultura y la ganadería, absolutamente todas, abogan por una dieta saludable. Al final ese equilibrio conecta con las raíces y los pilares de nuestra dieta mediterránea. Es un beneficio para todos. A lo mejor un problema es que a la oferta nacional, de calidad y respetuosa, se le añade una oferta adicional procedente de otras realidades geográficas que tal vez tienen presencia en nuestros mercados y nuestros supermercados porque el ministerio que el señor Garzón encabeza no es capaz de proponer normativas que protejan realmente el mercado nacional”.

Especial revuelo han ocasionado las menciones del ministro Garzón a las emisiones de C02. “No se puede negar que hay emisiones, nadie lo hace. Cualquier actividad tiene su impacto en el medio natural. Esto es así desde el principio de los tiempos. Y la ganadería comenzó en el neolítico, o sea que es un problema que viene de antiguo. Si Garzón quiere poner el foco en un problema global, perfecto, estamos todos en el mismo barco y el objetivo es común. Precisamente por esto obvia los esfuerzos y el firme compromiso de todo el sector por reivindicar un mundo más apegado a lo rural y lo natural”.